271 goles en contra, 271 motivos para no perder la sonrisa
Friday, 21 de October de 2011
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Margatà nia, club de fútbol de Vilanova i la Geltrú
271 goles en contra y sólo uno a favor. Son las pésimas cifras con las que terminó la temporada el Margatà nia, club de fútbol prebenjamÃn de Vilanova i la Geltrú. Nunca fue tan cierto aquello de lo importante no es ganar, sino participar. Si bien Carles Gómez, entrenador del equipo, considera que “más que participar, lo más importante es aprender a jugar en equipo”.Hasta ahora, el club no se conocÃa más allá de Vilanova, aunque la historia cambió cuando aparecieron Roger Gómez, Daniel Resines y Cristina Sánchez, contadores de “historias de perdedores, donde en el fondo está el alma de la gente”, según cuenta el primero de ellos. Todo comenzó durante una comida familiar. “El novio de mi prima me comentó que su hijo no pasaba nunca de la mitad del campo”, comenta Gómez. Ahà supo que habÃa una historia.Esa historia se transformó en un vÃdeo cuyo nombre serÃa L’equip petit. Centrado en Haritz, el portero, muestra el penúltimo partido. Acostumbrado a recibir más de diez goles por encuentro, no se cansa de ponerse los guantes cada dÃa. Ese partido lo perdieron 11-0 y aún asà terminaron aplaudiendo en el centro del campo. Tuvieron solo una ocasión. “La mejor de la temporada”, según uno de los padres.No serÃa la mejor. Gómez rememora con alegrÃa y un poco de fastidio una llamada que recibió durante un viaje a ParÃs que le habÃan regalado. “Estaba frente a Nôtre Dame y recibà una llamada de mi prima: ‘Acabamos de marcar un gol en el último partido’, me dijo”. Perdieron 12-1 pero en Vilanova lo celebraron como si hubieran ganado la temporada. Incluso el otro equipo se marchó enfadado al haber encajado un gol de ese club que no habÃa marcado nunca.
La filosofÃa del entrenador
Carles Gómez juega un papel esencial en la creación de este espÃritu deportivo. “El entrenador es básico en estos equipos”, asegura Gómez —el realizador—. Para el mÃster, entrenar al Margatà nia termina siendo algo “divertido”. “Vas perdiendo todos los partidos y te das cuenta de que le das una importancia mÃnima”, cuenta Gómez —el entrenador—, que añade que “desde el principio, les dices que los resultados son lo de menos, lo importante es ir jugar, entrenar y aprender lo que significa ser un equipo”.”Emma marcó el gol y estuvimos más de un minuto chillando sin parar”En su opinión, tienen que pasarlo bien. De hecho, no hay partido que no les pregunte, incluso habiendo perdido 27 – 0 —el resultado más abultado—: “¿Lo habéis pasado bien? ¿Habéis aprendido?”Con el tiempo, Gómez iba viendo que los chavales seguÃan su estela. Ya no pensaban en el resultado. “Se acercaban a ti y te decÃan: ‘oye, hoy hemos chutado más, hemos parado un montón de balones, ya no nos marcan más de 12 goles…’ Pase lo que pase, al final siempre están felices”.¿Y el gol en el último partido? “Fue increÃble”, afirma Gómez. “Emma marcó el gol y estuvimos más de un minuto chillando sin parar, los padres lloraban de emoción… Fue como si hubiéramos ganado un torneo importante. Todos los jugadores se acercaban gritando: ‘Hemos marcado un gol, hemos marcado un gol’”. HabÃa que celebrarlo y por eso el mÃster los invitó a todos a “un Happy Meal”. “Estamos muy contentos y orgullosos, tanto yo como sus padres”, comenta Gómez.El año que viene, la intención es la misma. Saber jugar en equipo y aprender que “todos son importantes” sin olvidar, por supuesto, el fútbol. Y allà estará El Cangrejo, cámara en mano, para mostrar una nueva temporada del Margatà nia.


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